Analitics

jueves, 25 de febrero de 2010

Pecado ¿Original?

El presente cuento cierra la (mini) trilogía Humanos
-Bueno -dijo Reveint a su jefe- estos tres son los últimos, que faltaban, de la serie 36.
-Bien -respondió este- déjalos en el almacén y sígueme.
-UnoCtresu -dijo a su ayudante- ayúdame a descargarlos.
Y una vez estuvieron atados en el almacén, con los demás, Reveint siguió a su jefe.
-Bien -dijo su jefe- hemos legado. Conectate.
Y Reveint se conecto al ordenador para que le grabaran nuevos datos.
-Ya -avisó Reveint a su jefe- Y ¿Quién es Lorimer a quien se supone que debo obedecer?
-Ahora lo veras. Yo no te puedo decir nada.
Y abriendo una puerta entraron a una estancia, en la que estaba Lorimer. No muy alto, delgado, sobre todo para su altura, de rasgos muy suaves. Tan suaves que Reveint creía imposible de conseguir, y de un color beige, ligeramente oscuro. Reveint no sabia que deducir pero como en su programación tenía las normas de conducta se presento:


Imagen de Robot humaniforme -Soy R20B251, aunque atiendo a la abreviatura de Reveint.
-Bien yo soy Lorimer, Julio Beltrán Lorimer, y tengo una misión especial para ti.
-Disculpe señor -preguntó Reveint mientras computaba- ¿Me podría decir su numero clave para que pudiera computar su prioridad?
-No -repuso Lorimer- Pues no tengo numero clave. No existe eso en el exterior.
-Ah -respondió Reveint-. Pues no me informaron de eso en el curo de reparaciones en el exterior.
Lorimer se sonrió. El jefe de Reveint intervino.
-El Señor Lorimer es un coordinador.
-¿Un qué? -preguntó Reveint, que no poseía esa palabra en su vocabulario.
-Bueno -dijo Lorimer con una sonrisa- una especie de directivo… -pausa- Para los humanos.
-Y, por supuesto, Humano -añadió el jefe antes de que Reveint acabara de computar todos los datos.
Y, tras la interminable serie de microsegundos que necesitó para meter esa información en sus bancos, Reveint respondió:

-Disculpe Señor. Lamento no haberlo reconocido antes, pero carecía de datos para ello.
-Lo se. Estas comprendido -aceptó Lorimer-. Bien pero no perdamos más tiempo. Mi deseo aquí es darte una misión especial.
No teniendo normas de conducta programadas por las que guiarse, Reveint callaba y escuchaba.
-Bien -continuo Lorimer- estáis programados para reaprovechar y reciclar todo como una más de las secuelas de una época difícil de la humanidad. Pero ahora, por primera vez en la historia, tendréis que destruir, y desechar sin vacilación, toda una serie: La serie 36. Será llevada por ti a la fundición, y destruidos totalmente todos sus miembros.
-Sí... sí... sí se... señor -repuso tímidamente Reveint.

-No quiero -prosiguió Lorimer- que computes esto sin guardar con ello el gran sentido de necesidad que no ha impulsado a decidir esto. La serie 36, ya sea por un fallo de diseño o por un virus, se salto parte de su programación. Investigo, cosa que no era su misión, el funcionamiento de los robots y aun de la antigua sociedad humana. Sus conocimientos eran amplios y se difundían rápidamente entre toda la serie, hasta llegar a poner algunos de ellos en práctica. Con el objetivo de obtener cosas que no les correspondían hicieron huelga. Tuvimos que reprogramar algunos directivos, incluso, en un último intento de evitarla, pero no lo consiguieron.
-Disculpe señor -cortó Reveint en una pausa- pero ¿Qué quiere decir huelga?
-Huelga -respondió Lorimer- es dejar de trabajar para obtener algo que no se tiene.
Imagen de robot humaniforme femenino -Ah -dijo Reveint-. Cambiar de puesto sin autorización ¿No?.
-No -repuso Lorimer-. No hacer nada.
-Pues no lo puedo computar como lógico. Si no hacen nada… ¿Como fabrican lo que desean?
-No se trata de fabricar sino de obtener cosas que no pueden ser fabricadas: Ocio, familia, poder económico, sexo y otras.
-No poseo esos conceptos en mi base de datos.
-No. Ni tu ni ningún otro robot, a excepción de la serie 36, que los obtuvieron ilegalmente. Esos son conceptos humanos, solo para humanos.
-Y entonces ¿Por qué los quería la serie 36, si no eran para ellos?
-Ese es el punto clave -repuso Lorimer-. La serie 36 no quería esos conceptos por ellos mismos.
-¿Entonces?
-Lo que quería la serie 36 es ser HUMANOS.
GWYNDION TURING
26-27 de febrero de 1993.
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